martes, 23 de noviembre de 2010

Angel Petrolino Juarez


La muerte ajena siempre nos hace reflexionar sobre la vida.

También indefectiblemente nos hace tomar conciencia y aproxima la propia muerte que en principio se presenta tan lejana y así mismo nos confronta con la negación de la finitud.

Curiosa la dinámica de la muerte, que por un lado separa y aleja y por otro une y acerca distintas opiniones. Se manifiesta como una tregua que nos hace olvidar esas diferencias irreconocibles.


No hay comentarios.: