Que difícil es generar un estilo propio.
Allá por los años 60` los franceses con la Nouvalle vague, el último gran movimiento vanguardista, postularon la base de lo que luego se entendería como “cine de autor”. Tomando como ejemplo lo realizado por cineastas como Orson Welles, Alfred Hitchcock, entre otros.
El estilo de un autor cinematográfico esta dado en la puesta en escena, en la puesta de cámara, , en la utilización de recursos, en la forma de contar una historia y su retórica. Estos parámetros ayudan a diferenciar a los creadores audiovisuales.
La manera de contar una historia, ya sea mediante flashback, racconto, elipsis narrativas, sirven para crear un estilo pero no lo conforman en su totalidad.
Una gran tendencia de los tiempos que corren es contar una historia diferente pero de la misma manera, es el caso de Tarantino con sus dos ultimas producciones, la saga de Kill Bill, vuelve a la estructura de “tiempos violentos” (es mas hasta utiliza los mismo planos) donde se cuenta una historia mediante flashback. O el caso del mejicano Alejandro Gonzáles Iñarritu, que en sus tres películas “amores perros”, “21 gramos” y “Babel” partiendo de una situación conflictiva que funciona como comflicto de la película, entrelaza las distintas historias.
Esta tendencia moderna termina siendo una repetición y dista mucho de un estilo propio.
Insisto es muy difícil lograr un estilo propio, pero es preferible morir intentándolo que perdurar haciendo lo mismo.
Recomiendo el cine de Stanley Kubrick para poder entender esta difenciación. Un director singular con estilo propio y una retórica particular.
jueves, 26 de julio de 2007
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