martes, 30 de enero de 2007

"NUEVO CINE NACIONAL"

Corría el año 1995, cuando empezó a estar en vigencia una ley proclamada el año anterior. Esta ley de fomento, sirvió como puntapié inicial tanto a productores como a diferentes realizadores jóvenes provenientes de distintas áreas y/o establecimientos educativos. Es el caso de Pablo Trapero, Israel Caetano, Bruno Stagnaro, Lucrecia Martel, etc; quienes de algún modo empezaron a realizar un cine mas comprometido socialmente, mas político no entendido como propagandístico, partidario, sino todo lo contrario, un cine con una retórica propia.
En medio de una democracia tangible y efervescente, se gesto la base de uno de lo que seria, sino el más importante, movimiento artístico que atañe a los medios audiovisuales actuales. Lejos quedarían las películas cómicas, simplistas y pasatistas que llenaron las carteleras de cine en los gobiernos defactos, donde la censura y las restricciones estaban a la orden del día.
Un nuevo replanteo desde lo formal, desde lo estético, desde la posición de la cámara, desde el punto de vista y una gran utilización del sonido, ahora no para acompañar las escenas, sino utilizado de una manera narrativa y de algún modo tomado independientemente de la imagen, formaron una nueva concepción de la realización cinematográfica.
Tal vez Pizza, Birra, faso (1997) marque una brecha, un antes y un después en el cine nacional. Esta película condensa todo lo expuesto anteriormente, se contó una historia desde la crudeza de la calle, las limitaciones de una clase marginal y los sinsabores de un destino irremediable.
Hoy en día, a 10 años del estreno de esta película, seguir hablando del nuevo cine nacional me parece una falta de respeto hacia las generaciones venideras. Seria negar el buen trabajo de directores como Damián Szifron (En el fondo del mar; Tiempo de valientes), Juan Taratuto (No sos vos, soy yo), Juan Villegas (Sábado, Los suicidas) y lo propio con directores que forjaron esta idea de cine, como ser Trapero, quien hoy por hoy, tiene cuatro películas en su haber (Mundo grúa; El bonaerense; Familia rodante; Nacido y criado).
Si bien el cine nacional logra diferenciarse del resto de las cinematografías regionales, dista mucho de aquella de los años 1997, debido a una gran heterogeneidad, ya sea de directores como de géneros, y a una unidad de criterios.
EL CINE NACIONAL, BUSCA SU IDENTIDAD PARTIENDO DE LAS DIFERENCIAS Y SE REFORMULA PERMANENTEMENTE.

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